Las principales vías de salida, especialmente la AP-7, concentran gran parte del flujo. Para evitar colapsos, se han habilitado carriles adicionales en tramos clave hacia Tarragona y Girona, aunque la circulación sigue siendo densa en momentos puntuales.
El operativo también refuerza la seguridad. Más de 1.600 agentes controlan velocidad y comportamiento en carretera, con dispositivos activos en accesos habituales desde la ciudad.
En total, aproximadamente más de medio millón de vehículos han salido de Barcelona hasta el viernes. El volumen de desplazamientos convierte estos días en uno de los momentos más exigentes para la red viaria.
El regreso no será más sencillo. Entre el domingo y el lunes se prevé una entrada masiva de coches, lo que anticipa nuevas retenciones en los accesos a la ciudad.
Para quienes viajan o se quedan, la movilidad marcará los planes: elegir bien la hora de salida o regreso puede ser clave para evitar largas esperas en carretera.