La compañía quiere captar especialmente a los viajeros que se desplazan por trabajo entre las dos ciudades. El regreso coincide con unos meses complicados para la alta velocidad ferroviaria, marcada por incidencias, restricciones de velocidad y trayectos más largos de lo habitual en el corredor Madrid-Barcelona.
Durante buena parte de octubre habrá diez frecuencias semanales. Vueling operará dos vuelos diarios de lunes a jueves, uno los viernes y otro los domingos, mientras que inicialmente no habrá servicio los sábados. A partir del 31 de octubre se incorporará también ese día y la oferta subirá a once vuelos por semana.
Los horarios buscan precisamente competir por el pasajero profesional. De lunes a jueves habrá salidas desde El Prat a primera hora de la mañana y nuevos vuelos por la tarde, permitiendo viajar a Madrid y regresar el mismo día. Desde Barajas se seguirá un esquema similar.
No será la primera vez que Vueling recupera esta conexión durante 2026. La compañía ya volvió temporalmente a la ruta entre febrero y marzo, cuando los problemas de la red ferroviaria limitaron las alternativas disponibles para viajar entre las dos mayores ciudades españolas.
El contexto ha cambiado respecto a 2025, cuando Vueling decidió abandonar el enlace por la fuerte competencia del tren. Las limitaciones de velocidad aplicadas en la línea de alta velocidad han aumentado en al menos 25 minutos algunos tiempos de viaje y el corredor ferroviario ha registrado una caída del 17 % en el número de pasajeros.
La nueva apuesta aérea se mantendrá, como mínimo, hasta el 29 de marzo de 2027. Los billetes ya están a la venta y la tarifa más económica parte de los 50 euros, aunque el precio final dependerá de la fecha, la disponibilidad y los servicios añadidos.
Barcelona y Madrid recuperan así una competencia que parecía prácticamente resuelta a favor del tren. La alta velocidad mantiene la ventaja de conectar directamente los centros urbanos, pero Vueling vuelve a encontrar espacio para el avión entre los pasajeros que buscan más alternativas ante una etapa de menor fiabilidad ferroviaria.