Los mensajes están repartidos en calles como Aragó, Provença o Ronda de Sant Antoni. La idea es simple: mirar con atención la publicidad puede traducirse en oportunidades de viaje, en un momento en el que la ciudad está llena de gente y actividad.
La iniciativa se completa con otra acción en el Palau Robert, donde se ha instalado una máquina de libros gratuitos. Para conseguir uno, es necesario presentar una reserva de vuelo, lo que añade un incentivo extra para quienes ya tienen viaje previsto.
La propuesta mezcla juego urbano, promoción y cultura en una de las fechas más señaladas del calendario barcelonés. En lugar de limitarse a la publicidad tradicional, la acción invita a interactuar con el entorno y a descubrir pequeños premios durante el recorrido.
En una ciudad volcada en libros y rosas, este tipo de iniciativas amplían la experiencia de Sant Jordi y suman nuevas formas de vivirla. La calle se convierte no solo en escenario de la tradición, sino también en un espacio donde pueden aparecer sorpresas inesperadas.
Si paseas por el centro estos días, puedes encontrar descuentos sin buscarlos activamente, solo prestando atención a los carteles. También puedes llevarte un libro gratis si ya tienes un vuelo reservado, lo que añade un extra a tus planes. Es una forma diferente de vivir Sant Jordi, combinando ocio, cultura y pequeñas recompensas mientras te mueves por la ciudad.