Adif advirtió a lo largo de la mañana de posibles demoras debido a la cercanía de las llamas a la infraestructura. Aunque los trenes pudieron seguir circulando, el servicio perdió su ritmo habitual y algunos trayectos acumularon retrasos.
La incidencia quedó solucionada durante la tarde, según la información actualizada por el administrador ferroviario. La circulación volvió a desarrollarse con normalidad, aunque algunos trenes pudieron mantener demoras acumuladas mientras se recuperaban los horarios previstos.
El fuego se declaró en un punto especialmente sensible del acceso ferroviario a Madrid. Cualquier alteración en el tramo entre Mejorada del Campo y Alcalá de Henares repercute rápidamente en los trenes que conectan la capital con Guadalajara, Zaragoza, Lleida, Tarragona y Barcelona.
El episodio se produce apenas seis días después de otro incendio en la misma zona. El pasado 23 de julio, las llamas obligaron a suspender completamente la circulación durante cerca de dos horas, dejando detenidos varios trenes en ambos sentidos.
La repetición de incidencias ha vuelto a complicar los planes de quienes utilizan la alta velocidad por trabajo, vacaciones o conexiones con otros transportes. Los retrasos también pueden afectar a enlaces posteriores, reservas y compromisos previstos a la llegada.
El corredor Madrid-Barcelona es utilizado por trenes de Renfe, Iryo y Ouigo y constituye una de las principales alternativas al avión entre ambas ciudades. Por ello, cualquier interrupción en sus accesos tiene un impacto inmediato sobre miles de pasajeros.
Con el incendio ya resuelto, los viajeros deben revisar el estado concreto de su tren antes de desplazarse a la estación. Aunque la infraestructura funciona de nuevo con normalidad, la recuperación completa de los horarios puede prolongarse después de una incidencia de este tipo.