El cambio sustituye al anterior ‘Barcelona’t’ y se desplegará de forma progresiva hasta 2027. No afectará a horarios, líneas ni tarifas, pero sí a la manera en que TMB se mostrará en estaciones, autobuses, trenes, pantallas digitales, web, app, megafonía y redes sociales.
La campaña apuesta por escenas reconocibles para cualquier persona que se mueve por la ciudad: esperar el metro en un día gris, compartir vagón con desconocidos, usar el transporte en una mañana complicada o refugiarse en el bus cuando llueve. La idea es alejarse del mensaje frío de marca y acercarse más a lo que ocurre en cada viaje.
‘Cerca de todo’ irá apareciendo primero en los canales propios de TMB, como las pantallas digitales del metro, MouTV, la web, la aplicación y las redes sociales. Después llegará al interior y exterior de los autobuses, a distintos espacios del metro y a las pantallas de los trenes.
El lema también incorpora AMBbici dentro del relato de movilidad metropolitana. Es un detalle relevante porque TMB ya no quiere presentarse solo como operador de metro y bus, sino como parte de una red más amplia que conecta barrios, municipios y formas distintas de desplazarse.
El cambio llega en un momento en que el transporte público pesa cada vez más en la vida de Barcelona. Con más restricciones al coche, más demanda en horas punta y una movilidad metropolitana cada vez más compleja, la relación entre los usuarios y el servicio va más allá de subir y bajar de un vehículo.
La nueva imagen no resolverá por sí sola los problemas de frecuencia, saturación o incidencias, pero sí marca cómo TMB quiere ser percibida en los próximos años: menos como una infraestructura anónima y más como un servicio que acompaña rutinas, trayectos laborales, planes de ocio y desplazamientos entre barrios.
El despliegue de ‘Cerca de todo’ se notará poco a poco, casi como parte del paisaje diario. En una ciudad donde millones de viajes dependen cada semana del metro, el bus y la movilidad compartida, la forma en que se comunica el transporte público también influye en cómo los ciudadanos sienten ese servicio: cercano, útil y presente cuando realmente hace falta.