La tienda ofrece una selección de productos vinculados al imaginario del transporte público barcelonés. Camisetas, bolsas de tela, libretas, tazas, botellas o imanes incorporan iconos tan reconocibles como la M del metro, la B del bus, el plano de la red, las líneas del suburbano o servicios emblemáticos como el Telefèric y el Barcelona Bus Turístic. En total, se han producido 2.560 unidades repartidas en varias colecciones temáticas.
La presidenta de TMB y primera teniente de alcaldía, Laia Bonet, ha señalado que se trata de «un primer espacio con vocación de crecer» y ha confirmado que la empresa ya estudia la apertura de una segunda tienda en otro punto de la red. No sería la primera vez que TMB explora este formato: en los años 80 y 90 ya existió un establecimiento similar en la estación de Universitat, que combinaba tienda y sala de exposiciones.
La concesión del local se licitó recientemente con un presupuesto inicial de 1,95 millones de euros para los tres primeros años, ampliable hasta cinco, lo que eleva el valor total del contrato a 3,63 millones de euros. Con esta iniciativa, TMB busca reforzar su vínculo con la ciudadanía y convertir sus redes de transporte en un elemento también presente fuera de los andenes.