La edición de este año llega con el lema “Totes les realitats, un sol orgull” y una apuesta clara por la interseccionalidad. La campaña quiere mostrar que el colectivo LGTBIQ+ no es una realidad única, sino una suma de historias atravesadas por el género, el origen, la edad, la salud, la clase social, la migración o la identidad.
La presentación ha contado con Ferran Poca y Maria Giralt, junto a 16 entidades y más de 40 colectivos. La imagen de la campaña se inspira en la tabla periódica y reúne nueve retratos fotográficos que funcionan como una metáfora visual de esa diversidad interna, con dirección creativa de Daniel Jarque y fotografía de Pedro Quintana.
El programa arrancará con actividades de reflexión y cultura. El 30 de junio se proyectará el documental Cashing Out en el Centre Cívic Urgell, mientras que el 3 de julio Arena Xperience acogerá Hablemos de Chuches, una sesión centrada en el chemsex. El 5 de julio, la Queers League llevará el deporte inclusivo al Centre Esportiu Municipal Vila Olímpica.
La agenda también incluirá encuentros sobre migración e identidad, salud laboral, realidades trans y talleres internacionales. La idea es que el Orgullo no se concentre solo en una manifestación o en conciertos, sino que sirva para abrir conversaciones sobre problemas concretos que afectan a muchas personas durante todo el año.
El momento central llegará entre el 16 y el 18 de julio. El jueves 16 se celebrará el pregón en plaça Universitat, que volverá a funcionar como punto de arranque del tramo más visible del Pride BCN. Los días 17 y 18, los escenarios de plaça Universitat y del passeig de Lluís Companys concentrarán buena parte de la música y la programación cultural.
La gran manifestación será el sábado 18 de julio. El recorrido saldrá de plaça Universitat, avanzará por la Gran Via hasta Tetuan y bajará por el passeig de Lluís Companys hasta el Arc de Triomf. Será una de las imágenes más potentes de la edición, especialmente en un año en que Barcelona mira también hacia su candidatura al WorldPride 2030.
El cartel musical completo se dará a conocer el 25 de junio, pero el marco de la edición ya deja clara la intención: un Orgullo más plural, más participado y con más presencia de colectivos. Barcelona no solo quiere llenar calles y escenarios, sino reforzar la idea de que la diversidad también se defiende en la cultura, el deporte, la salud, el trabajo y la vida diaria de la ciudad.