Los trabajos han sido adjudicados a Constraula por unos 2,01 millones de euros sin IVA y el contrato quedó formalizado a finales de agosto. La empresa sitúa el inicio de las obras durante este mes de septiembre y prevé unos seis meses y medio de ejecución, por lo que la primera fase debería quedar lista en primavera de 2027.
El cambio más importante estará en el gran espacio interior. Se instalarán dos pistas tipo PAV-2 preparadas para baloncesto, balonmano, fútbol sala y voleibol, con parquet deportivo de madera, porterías, canastas y el marcaje reglamentario necesario tanto para entrenamientos como para competiciones.
Para que el recinto pueda empezar a funcionar, esta primera intervención incorporará también vestíbulo y control de acceso, almacenes vinculados a las pistas, enfermería, aseos, espacio de limpieza y dependencias de apoyo. También se protegerá contra incendios la estructura metálica de la cubierta y se habilitarán los servicios básicos alrededor de las nuevas canchas.
Los vestuarios y las gradas, sin embargo, tendrán que esperar. Forman parte de una segunda fase con la que se completará posteriormente el polideportivo. La idea municipal es que las dos pistas puedan entrar en funcionamiento antes de que todo el proyecto definitivo esté terminado.
El cambio tiene una consecuencia directa para los clubes del Poble-sec. El nuevo recinto deberá absorber a las entidades que actualmente entrenan en el Pabellón de Italia, cuya desaparición está prevista dentro de la remodelación de la plaza de Carles Buïgas. La operación permite mantener esos usos deportivos en el mismo entorno de Montjuïc mientras avanza la transformación del recinto ferial.
La actuación responde además a una reivindicación de años de las entidades deportivas y vecinales del Poble-sec, un barrio con pocas instalaciones cubiertas disponibles para entrenamientos regulares. El Ayuntamiento había anunciado inicialmente que quería disponer del nuevo espacio antes, pero el calendario actualizado sitúa la puesta en servicio de esta primera fase en la primavera de 2027.
No todo el Pabellón 2 dejará de tener uso ferial. El edificio es considerablemente mayor que los 3.450 metros cuadrados afectados por el proyecto deportivo, por lo que resulta más preciso hablar de la transformación de una parte de su interior que de la conversión completa del pabellón.