La personalización aún requiere cambios técnicos y se probará en la Garrotxa antes de acabar el año
Protecció Civil ha enviado 124 mensajes de ES-Alert en 2026. El 63 % estaba relacionado con incendios forestales y el 30,6 %, con episodios de lluvia intensa; el resto correspondió a otros riesgos, como el viento y los vertidos tóxicos. También hubo avisos por nevadas, entre otros.
Parte de estos mensajes se envía con horas de antelación para advertir de posibles riesgos. Por ejemplo, ante la previsión de lluvia intensa al día siguiente, pueden recomendar limitar la movilidad.
Una alarma distinta para las prealertas
Por ahora, los avisos reactivos —que piden actuar ante un peligro inminente— y los preventivos —que alertan de un riesgo posible a varias horas vista— utilizan el mismo sistema y suenan igual.
Protecció Civil trabaja en diferenciar las prealertas, que serían los ES-Alert de nivel 2. La propuesta contempla una alarma más suave y otros ajustes para que cada persona pueda decidir cómo recibir esos mensajes: incluso podría optar por no recibirlos o hacerlo sin sonido. También se prevé una configuración con el nuevo tono, más tenue que el actual.
La prueba está prevista en la Garrotxa
Antes de activar esas opciones, tendrán que adaptarse las operadoras de telefonía y la red de antenas de repetición. Los fabricantes también deberán ajustar los menús de configuración de cada teléfono.
El conjunto se probará en un simulacro en una zona acotada de la Garrotxa, como muy tarde antes de que acabe 2026. Protecció Civil evaluará el envío y la recepción de los mensajes, cómo suena la alerta y cómo funcionan las distintas opciones de configuración en cada terminal.
La cobertura sigue siendo el punto débil
Los ES-Alert dependen de la cobertura de la operadora del móvil. El teléfono 112, en cambio, funciona con independencia de la cobertura de nuestro operador.
Las antenas de repetición necesitan electricidad para dar servicio. Esa dependencia impidió que Protecció Civil enviara mensajes ES-Alert durante el apagón del 28 de abril de 2025.
Como posible solución, se estudia todavía en una fase muy inicial un sistema basado en cobertura por satélite. La tecnología sería similar a la del Sistema de Posicionamiento Global (GPS) y no dependería de antenas ni de una red de suministro eléctrico.