La medida limita el acceso a residentes, comerciantes, taxis, autobuses y servicios esenciales, además de usuarios autorizados de parkings, hoteles y talleres. Quienes necesiten utilizar esta vía deberán registrar previamente su matrícula para evitar una multa de 90 euros.
El proceso de inscripción ya está abierto para vecinos de la zona y de la Barceloneta, así como para otros usuarios con acceso justificado. También los clientes de establecimientos podrán circular sin sanción, siempre que sus datos hayan sido comunicados con antelación.
La activación del sistema llega tras varios meses de retraso respecto al calendario inicial. Una vez en funcionamiento, el control será automático y constante, reduciendo de forma efectiva el tráfico no autorizado en una de las principales conexiones entre el centro histórico y el litoral.
La transformación de Via Laietana forma parte de una estrategia más amplia para priorizar el transporte público y la movilidad sostenible. La reducción del tráfico privado busca mejorar la calidad del aire y reforzar el carácter peatonal y comercial de una de las avenidas más transitadas de la ciudad.