El Carnaval de Barcelona arranca con la Reina Belluga estrenando vestuario tras 14 años. Un espectáculo de 30 minutos y 24 artistas marcan el inicio de la fiesta. La Casa del Mig se transforma en un taller de fantasía. La Taronjada vuelve a teñir la ciudad de naranja.
Barcelona se prepara para vivir uno de los arranques de Carnaval más esperados de los últimos años. La Reina Belluga, figura central de la fiesta, rompe con la tradición y deja atrás su icónico vestuario tras catorce años. Este cambio de imagen, inédito hasta ahora, marca el tono de una celebración que promete sorprender y contagiar el espíritu irreverente del Carnaval a toda la ciudad.
La Casa del Mig se convierte este año en el epicentro de la transformación. Su fachada se metamorfosea en un gran salón de espejos, evocando la atmósfera de una sastrería antigua. Allí, sastres y modistas trabajan en directo, entre maniquíes y telas, para confeccionar el nuevo atuendo de la Reina Belluga ante la mirada del público. El momento culminante llega cuando la Reina realiza un pequeño striptease, despojándose de su antiguo traje y vistiéndose de nuevo, en un gesto tan simbólico como provocador que da el pistoletazo de salida al Carnaval.
El espectáculo central del Arribo, de media hora de duración, reúne a 24 artistas sobre el escenario. La puesta en escena apuesta por la espectacularidad: números de circo con trampolín, cable, peonzas y dragon staff, acompañados por música en directo y la energía de dos clowns. Los gigantes del Carnaval, fieles a la tradición, bailan para recibir a la Reina y celebrar el inicio de la gran fiesta popular.
La jornada arranca a las 17:00 h en las Cotxeres de Sants, donde el Carnestoltes de Sants calienta motores. A las 18:00 h, una animada cercavila, encabezada por los gigantes y los protagonistas del Arribo, conduce al público hasta la Casa del Mig al ritmo de los Ganxets de Reus. A las 18:30 h comienza el espectáculo central, que culmina a las 19:00 h con la esperada Taronjada: una lluvia de confeti naranja que inunda el espacio, con la participación del grupo de danza urbana Black Bubbles, ganadores de Eufòria Dance Kids. Esta tradición, que rememora la taronjada de 1714, simboliza el estallido definitivo de la fiesta.
El Carnaval de Barcelona no se detiene aquí. Desde el Jueves Lardero, la ciudad se llena de actividades desenfrenadas: degustaciones de coca de llardons, concursos de tortillas y desfiles que recorren los barrios. Centros cívicos y casales se transforman en escenarios de concursos de disfraces, bailes de máscaras y talleres para todas las edades. La fiesta se prolonga hasta el Miércoles de Ceniza, cuando el entierro de la sardina pone el broche final a una de las celebraciones más participativas y queridas por los barceloneses.
La Reina Belluga es mucho más que un personaje festivo. Su figura encarna el espíritu transgresor y popular del Carnaval barcelonés, renovando cada año el vínculo entre la tradición y la creatividad contemporánea. Su presencia en el Arribo no solo marca el inicio de la fiesta, sino que también simboliza la capacidad de la ciudad para reinventarse y celebrar la diversidad. La Casa del Mig, escenario de su transformación, se ha consolidado como un espacio clave para la cultura popular, acogiendo cada año propuestas que conectan con el pulso de los barrios y la energía de quienes hacen posible el Carnaval.