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La Magòria abre el diseño de sus zonas verdes entre críticas vecinales

El vecindario podrá opinar sobre los 5.000 m² de espacios libres previstos en la transformación de la Magòria. La asociación que defiende el jardín actual participará en el proceso para pedir que se conserve la mayor parte del verde.

Complex Magòria
Foto por barcelona.cat
Por · Barcelona ·
Complex Magòria

El proceso participativo abordará el futuro de unos 5.000 m² mientras una asociación reclama conservar el jardín actual

El Jardí de l’Estació funciona por ahora como huerto urbano y espacio para actividades. La transformación urbanística de la Magòria cambiará ese uso provisional y la propuesta ya genera recelos entre quienes quieren mantener el jardín.

La Associació de Veïns i Afectats pel Projecte de la Magòria sostiene que el diseño previsto no conserva la esencia del lugar. Aun así, asegura que participará en el proceso municipal para reclamar la máxima conservación del verde.

Unos 5.000 m² pendientes de definir

Mientras un equipo técnico prepara el proyecto ejecutivo de los futuros equipamientos, el Ayuntamiento quiere abrir un debate sobre los espacios libres, que suman alrededor de 5.000 m². Ahí se decidirán cuestiones como la presencia de árboles y zonas de sombra, además de la biodiversidad.

También se debatirá si el espacio puede actuar como refugio climático. El proceso abordará la creación de zonas de estancia y la integración del patrimonio y la memoria histórica de la Magòria.

La discusión sobre cómo transformar un espacio sin perder su valor patrimonial aparece también en la restauración patrimonial del Clot.

La asociación teme perder árboles y zonas de jardín

Cristina Ibáñez, miembro de la entidad vecinal, cree que la propuesta convertirá el espacio en una zona de paso. Según explica, parte del verde que aparece en los planos corresponde a una acera. También alerta de que cuatro árboles no sustituirían a los cuarenta que, afirma, hay desde hace años.

La asociación destaca además la función ambiental del jardín actual: ofrece sombra y ayuda a retener y absorber agua cuando llueve con intensidad. Por eso reclama que el debate vaya más allá de decidir dónde colocar árboles o bancos.

El calendario de participación llega hasta 2027

La primera fase será informativa y se alargará hasta noviembre, con entrevistas a agentes clave del territorio. Entre diciembre de 2026 y enero de 2027 se prevén sesiones de trabajo con entidades y un taller con niños de la Escola Proa. Las propuestas también se abrirán en Decidim.

La fase siguiente incluirá una sesión de retorno entre febrero y marzo de 2027 y la publicación de la memoria de participación en Decidim. El seguimiento empezará a partir de marzo de 2027.

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Miriam Lado
Miriam Lado
Editora cultural, periodista
Publicado ID50207