Con este refuerzo, la frecuencia de paso bajará hasta los 2 minutos y 24 segundos en hora punta. La medida responde al aumento de viajeros registrado en los últimos meses, en parte por la presión que sufre Rodalies, que ha desplazado a más usuarios hacia el metro.
La incorporación del tren número 38 ha sido posible gracias a mejoras técnicas realizadas en 2024, que permiten aumentar la capacidad de circulación en el tramo entre Cornellà y Collblanc. No es el primer ajuste: a finales del año pasado ya se añadió otro tren para reforzar la línea.
Desde Transports Metropolitans de Barcelona (TMB) señalan que este cambio forma parte de un plan más amplio para adaptar la red a la nueva demanda. También se ha reforzado la presencia de personal en estaciones clave para gestionar mejor los flujos de pasajeros.
Los andenes llenos y los vagones a primera hora forman parte de la rutina de miles de personas. Reducir unos segundos la espera puede marcar la diferencia en trayectos ajustados, especialmente en una línea que conecta zonas clave de la ciudad y su área metropolitana. De cara a los próximos meses, TMB ya estudia nuevas mejoras en otras líneas como la L1. El objetivo es mantener la fiabilidad del servicio en una red que sigue creciendo en usuarios y que afronta cada día nuevos retos de movilidad.