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La estación de L’Hospitalet recupera su cafetería tras dos años cerrada

Los viajeros de la estación de L’Hospitalet de Llobregat vuelven a poder desayunar, tomar un café o hacer tiempo sin salir de la terminal. La cafetería situada junto al acceso principal ha reabierto después de dos años cerrada, ahora renovada y bajo la marca The Bakers.

La nueva cafetería de la estación de L’Hospitalet C.F.

Por · Barcelona ·

El establecimiento funciona de 6 a 21 horas, un horario pensado para cubrir buena parte de la jornada ferroviaria. Cuenta además con dos terrazas: una orientada hacia el exterior y otra situada junto a las vías, ampliando el espacio disponible para quienes esperan su tren.

La reapertura se está notando especialmente durante las horas punta de la mañana y la tarde. Café, bollería y otros productos vuelven a estar disponibles dentro de la estación, algo que los usuarios habían echado en falta durante los dos años en los que el local permaneció sin actividad.

También se recupera un servicio especialmente práctico para quienes pasan más tiempo en la terminal: el acceso a un baño vinculado al establecimiento. La estación funciona como cabecera o punto de paso de líneas como la R1, R3, R4, RG1 y R12, por lo que muchos viajeros realizan allí esperas y enlaces antes de continuar su recorrido.

Detrás del nuevo negocio está Rambla The Bakers 64-66 SL, sociedad vinculada al empresario Hanjun Ye. La misma marca ya dispone de otro establecimiento a poca distancia, en la Rambla Just Oliveras, reforzando ahora su presencia en uno de los puntos con mayor movimiento cotidiano del municipio.

La cafetería recupera así un espacio que va más allá del consumo rápido. En una estación con un flujo constante de pasajeros, tener un lugar donde sentarse mientras llega el siguiente tren resulta especialmente útil cuando se producen intervalos largos, retrasos o conexiones entre servicios.

La reapertura también cambia la imagen del acceso principal, que durante dos años convivió con un local cerrado en un punto especialmente visible de la terminal. Con las persianas levantadas y las terrazas ocupadas, la estación recupera parte de la actividad que había perdido en esa zona.

El cambio se nota en gestos muy cotidianos: comprar un café antes de subir al tren, esperar sentado una conexión o refugiarse unos minutos dentro de la terminal. Para miles de usuarios que pasan por L’Hospitalet cada semana, la vuelta de la cafetería devuelve un pequeño servicio que puede hacer bastante más llevadera la espera.

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Miriam Lado
Miriam Lado
Editora cultural, periodista
Publicado ID49604

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