Uno de los cambios más visibles será la llegada de cuatro nuevos trenes Stadler con capacidad para 439 pasajeros. También se instalarán sistemas de información en tiempo real en estaciones y se renovará completamente la imagen y equipamiento de catorce puntos ferroviarios, desde Mollerussa y Bellpuig hasta Tàrrega, Cervera o Calaf.
La mejora busca tener impacto directo en la vida diaria de quienes utilizan el tren para trabajar, estudiar o desplazarse entre municipios de Ponent. FGC quiere aumentar las circulaciones hasta alcanzar 14 servicios diarios por sentido entre Lleida y Cervera, con cinco trenes prolongados hasta Terrassa, una cifra superior a la oferta actual.
El reto no será solo operativo, sino también urbano y territorial. En muchas zonas de Lleida, el coche sigue siendo la opción dominante por falta de alternativas competitivas en tiempo y comodidad. La apuesta de FGC busca precisamente cambiar esa percepción y convertir el tren en una opción más fiable para trayectos cotidianos entre capitales comarcales y áreas metropolitanas.
La modernización también llegará a las infraestructuras de soporte. El taller ferroviario del Pla de Vilanoveta se ampliará para convertirse en el futuro centro operativo de Rodalies de Lleida, con mantenimiento de trenes, gestión técnica y formación de nuevos maquinistas.
FGC afronta además este proyecto con el precedente de la línea Lleida-La Pobla, donde la modernización multiplicó el número de viajeros y transformó la relación de muchos municipios con el tren. La compañía confía en repetir parte de ese efecto en las Rodalies de Ponent, aunque reconoce que el primer año será clave para ajustar horarios, frecuencias y coordinación con Adif y Renfe.
El cambio refleja también cómo Cataluña intenta redefinir parte de su movilidad regional fuera del área metropolitana de Barcelona. Para Lleida y su entorno, mejorar las conexiones ferroviarias ya no es solo una cuestión de transporte: afecta al acceso al trabajo, al crecimiento económico y a la posibilidad de competir con grandes áreas urbanas sin depender completamente del coche.
UPD: La hoja de ruta más reciente de FGC sitúa ahora la puesta en servicio de las Rodalies Lleida-Terrassa a finales de 2026, dentro de un año clave para la expansión ferroviaria de la compañía. La preparación del servicio ya avanza también en el plano operativo, con la búsqueda de una veintena de maquinistas para cubrir las futuras líneas RL3 y RL4, que deberán sostener el aumento de frecuencias entre Lleida, Cervera y Terrassa.