De las 38 unidades previstas, 18 se destinarán a reforzar el servicio y cubrir las necesidades de ampliación entre plaza Espanya y Gràcia. Este tramo es clave para miles de viajeros que conectan Barcelona con municipios del Baix Llobregat, el Bages y la Anoia, y cualquier mejora en frecuencias puede tener impacto directo en los trayectos diarios.
Los otros 20 trenes servirán para sustituir convoyes comprados en 1999. Tras más de dos décadas en funcionamiento, esas unidades empiezan a quedar fuera de ciclo y FGC quiere preparar una renovación que permita ofrecer viajes más cómodos, fiables y adaptados a la demanda actual.
El presidente de FGC, Carles Ruiz, ha reconocido que existe una fuerte demanda de trenes tanto por parte de Ferrocarrils como de Renfe, lo que está generando presión sobre los fabricantes. Esa situación puede influir en plazos y calendarios, ya que muchas administraciones europeas están renovando material móvil al mismo tiempo.
La inversión se enmarca en una etapa de cambios más amplia para FGC. La compañía también prepara la puesta en marcha de la nueva línea R-Aeroport, prevista para el primer semestre de 2027, que será operada por Ferrocarrils en vías de Adif junto a Renfe. Ese modelo obligará a reforzar la coordinación entre operadores y mejorar los sistemas de información al viajero.
Para los usuarios, estos cambios deberían traducirse en una red más clara, con mejores frecuencias y menos sensación de saturación en los tramos más utilizados. En corredores como Llobregat-Anoia, donde el tren sostiene desplazamientos laborales, educativos y metropolitanos, renovar la flota no es solo una cuestión técnica: afecta directamente al tiempo, la comodidad y la confianza de quienes dependen del servicio cada día.
La línea Llobregat-Anoia lleva años funcionando como una de las grandes conexiones ferroviarias entre Barcelona y su entorno industrial y residencial. Une barrios, polígonos, universidades y municipios que no siempre tienen alternativas cómodas en coche o bus. Por eso, la llegada de nuevos trenes puede cambiar bastante la experiencia diaria de muchos viajeros, especialmente si permite reducir esperas y absorber mejor las horas punta.
UPD: La renovación de la línea Llobregat-Anoia forma parte de un salto más amplio que FGC prevé para los próximos años. La compañía sitúa esta operación dentro del nuevo diseño del servicio de la línea y de la futura conexión con la prolongación de la L8 entre plaza Espanya y Gràcia. Según la planificación de Ferrocarrils, la compra de los 38 trenes no solo servirá para sustituir unidades antiguas: también debe permitir aumentar la capacidad de una línea que pasaría de unos 40 a 65 millones de viajes anuales, una mejora clave para los usuarios del Baix Llobregat, Anoia y Bages que entran cada día en Barcelona.