El Ayuntamiento de Barcelona ha llevado a cabo una reforma integral en este túnel, inaugurado en 1987, con el objetivo de modernizarlo y adaptarlo a las necesidades actuales. La reapertura pone fin a meses de desvíos y reduce la presión sobre las calles alternativas.
Entre las principales mejoras destacan nuevas galerías de evacuación, sistemas de detección automática de incidentes y una iluminación LED más eficiente. También se ha renovado el pavimento y se han instalado paneles informativos inteligentes para gestionar el tráfico en tiempo real.
La normalización también llega al transporte público. Las líneas V21 y H2 de TMB recuperan sus recorridos habituales, facilitando los desplazamientos diarios de miles de usuarios.
Aunque el túnel ya funciona con normalidad durante el día, se mantendrán cortes nocturnos puntuales en los próximos meses para completar ajustes técnicos sin afectar a la circulación principal.
Para quienes se mueven entre estos barrios, la reapertura supone un cambio inmediato en la rutina. Menos tiempo en carretera, trayectos más directos y una movilidad más fluida devuelven al túnel de la Rovira su papel como eje clave en el día a día de Barcelona.
Barcelona ha reabierto el túnel descendente de la Rovira tras un año cerrado por obras, restableciendo la conexión directa entre el Carmel y el Baix Guinardó. La infraestructura vuelve a estar operativa en sentido mar con mejoras en seguridad, tecnología y circulación.