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El restaurante que cumple 5 años de mala educación: referente en casa de comidas

Barcelona vive nuevos movimientos en restauración. Grandes grupos poseen variedad de restaurantes, otros pequeños cierran, mientras que jóvenes con pasión, ilusión y trabajo abren nuevos, son las llamadas casas de comida de antaño, ahora renovadas.

Foto por maleducat.es
Por · Barcelona ·

Uno de estos es el restaurante que cumple 5 años de mala educación, Maleducat, el proyecto de varios amigos, con el chef Víctor Ródenas al frente, que reinterpreta la cocina catalana de siempre con alguna modernización, pero manteniendo su base en ingredientes, técnicas y sabores. Su éxito va a más, y al contrario de locales que cierran al no llegar ni a los dos años de existencia, Maleducat, con precios medios-altos, sigue, se mantiene y se hace fuerte.

Y eso lo indican las colas que suele haber a mediodía antes de que el restaurante abra la persiana, todo un indicativo de que la gente quiere ir y que aquí se come bien. No hay florituras, o sí, pero pocas, hay la enseña de esas casas de comidas de toda la vida, pero hecha por jóvenes, así que encontramos algo de innovación en sus platos. Hay buen servicio, rápido, saben que a mediodía quien viene no puede estar largas horas, hay platos a compartir y otros que puedes comer, de forma más contundente y más pausada si te apetece. Y por la noche o cuando te vaya mejor, se viene a disfrutar sin prisas. Un local que, en medio del bullicio de la zona de Sant Antoni, permite sumergirte en un mundo gastronómico local, divertido, vivo y disfrutón.

Como sus propios responsables dicen: «Maleducat nace del sueño de tres amigos con una idea clara: crear una cocina sin normas ni pretensiones, donde la tradición y la innovación se mezclan con una actitud irreverente y sin protocolos».

Alta cocina, con un punto «canalla»

Si algo sobresale en Maleducat, es esta combinación ya dicha entre tradición y técnicas más innovadoras, siempre con el producto de temporada como protagonista. Con un espíritu irreverente y sin ataduras, el restaurante nació para desafiar lo establecido, demostrando que la alta cocina también puede tener un punto más canalla.

Porque no hace falta estar en un restaurante gastronómico ni comer alta cocina, siempre entre manteles blancos y en un ambiente excesivamente formal. No: uno puede dejarse llevar y no sentirse encorsetado. Es lo que hoy se lleva, y lo que muchos jóvenes chefs y responsables de sala defienden y reivindican.

Saben bien las técnicas y las tendencias actuales, ahora bien, en Maleducat se come lo que les gusta a sus responsables. Y eso no es pedantería, pues no hay nada mejor que sentir los sabores de tus platos preferidos y saberlos transmitir a los demás.

El menú combina platos para compartir y una carta en constante evolución, adaptada a la estacionalidad sin perder su esencia: calidad y cercanía. Pone en valor a los productores locales y fusiona tradición con técnicas nuevas. Aunque con pocas mesas, y siendo un lugar más bien pequeño, el ambiente es relajado, desenfadado, donde se disfruta cada plato porque cada uno está pensado para ello.

Algunos platos: ostras, la coca de crudo de calamar, arroz seco con gamba roja de Palamós o los sorprendentes tendones de ternera estofados. Los platos de ‘mar y montaña’ son su base, así como aquellas sugerencias fuera de carta, que aportan un toque único a una propuesta gastronómica creativa y versátil.

La bodega de Maleducat está estudiada. Hay referencias locales, nacionales e internacionales, con un 50 % de vinos catalanes, un 30 % de origen nacional y un 20% de opciones internacionales. Además, presenta una carta de cócteles, diseñados para ir más allá del clásico maridaje con vino y añadir un toque más especial.

Dos zonas entre lo moderno y añejo

Solo entrar, hay una zona algo más estrecha y una barra, y el restaurante lo forman dos áreas más diferenciadas. Aunque es un lugar bien diseñado, moderno, con madera y colores y luces perfectas para comer o cenar, hay algo en el ambiente que nos recuerda a las casas de comida de siempre.

La interiorista M.ª Dolors Vila, del estudio barcelonés Doviol, ha hecho un trabajo claro: un espacio sin artificios, pero con carácter, donde los tonos rojizos y marrones aportan calidez.

En la zona de la entrada, el comensal puede vivir en primera persona el trajín y dinamismo del restaurante, y la sala interior, con una atmósfera íntima cerca de la cocina, donde poder dejarse llevar y observar también cómo entran y salen las comandas. Además, Maleducat dispone de una terraza cubierta y climatizada.

 Ticket medio: 55 €

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Más información

Lugar
Restaurante «Maleducat»
Dirección de Restaurante «Maleducat»
C/ Manso, 54
Metro más cercano
 Poble Sec, Sant Antoni
Horarios
Lu–Jue 13:30–15:30, Lu–Sáb 19:30–22:30, Vie 13:30–16:00, Sáb 13:00–15:30
Marta Burgués
Marta Burgués
Periodista cultural y de ocio en Barcelona
Publicado ID46393

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