Las llamas se propagaron por una zona de matorral especialmente escarpada, situada entre la carretera de Miramar y la parte alta de la montaña. La ausencia de caminos y las fuertes pendientes dificultaron el acceso a pie de los bomberos, que tuvieron que trabajar desde diferentes puntos de la ladera con líneas de agua y herramientas manuales.
El viento de marinada complicó además las primeras tareas de extinción. Según explicaron los Bombers de Barcelona, empujó el fuego montaña arriba y aceleró su avance por los matorrales, por lo que fue necesario pedir apoyo aéreo a los Bombers de la Generalitat. Dos helicópteros bombarderos realizaron descargas sobre el área afectada.
La prioridad fue evitar que las llamas alcanzaran el Castell de Montjuïc. Varias personas que se encontraban en el recinto tuvieron que permanecer confinadas temporalmente mientras avanzaban los trabajos y posteriormente fueron saliendo de forma progresiva. El fuego no llegó al castillo y la afectación allí se limitó al humo.
La emergencia también modificó el acceso a esta parte de la montaña. Se cerraron el teleférico de Montjuïc y los accesos a los Jardins del Mirador de l'Alcalde mientras los equipos trabajaban en la zona. No se han comunicado personas heridas.
Después de aproximadamente dos horas de trabajo, los bomberos dieron el incendio por estabilizado. La superficie afectada se situaba provisionalmente en algo más de una hectárea, aunque los efectivos continuaban revisando y remojando el terreno antes de poder dar por finalizada completamente la intervención.
Por ahora se desconoce cómo comenzó el fuego. Los propios bomberos señalaron durante la tarde que todavía no habían podido acceder al punto exacto de inicio debido a la dificultad del terreno, por lo que no hay una causa confirmada ni elementos para afirmar que el incendio haya sido intencionado.
El episodio recuerda además a otro incendio registrado el pasado 19 de abril en la misma montaña. Aquel fuego comenzó en la zona del Camí del Far, también obligó a evacuar el Castell de Montjuïc y a detener temporalmente el teleférico, y fue controlado varias horas después.
El incendio de este jueves deja así una imagen poco habitual a las puertas de la Diada: humo sobre uno de los perfiles más reconocibles de Barcelona y accesos restringidos en uno de sus principales espacios verdes y turísticos. La situación estaba estabilizada durante la tarde, aunque las tareas de extinción y vigilancia continuaban sobre el terreno.