Desde hoy, quienes viajan entre Madrid y Barcelona notarán un cambio importante en la forma de moverse entre ambas ciudades. Iberia ha retirado el límite de 99 euros en los billetes de clase turista, una medida que hasta ahora facilitaba la conexión aérea durante las obras de mantenimiento en la red ferroviaria.
Con la vuelta a la normalidad en los trenes, la aerolínea ha puesto fin a los descuentos y los precios de los vuelos ya superan los 100 euros, llegando en algunos casos hasta los 280. Esta subida obliga a muchos viajeros habituales a reconsiderar sus opciones, especialmente a quienes habían optado por el avión como alternativa rápida al tren.
La ruta Madrid-Barcelona mantiene una frecuencia de 14 vuelos diarios en cada sentido, cubriendo desde primera hora de la mañana hasta la noche. Empresarios, turistas y quienes viajan por trabajo encontrarán menos margen para aprovechar tarifas reducidas, justo cuando la ciudad recupera su ritmo habitual de desplazamientos.
En el caso de Málaga y Sevilla, Iberia mantiene el tope de 99 euros hasta el 8 de marzo, dando tiempo a que el tráfico ferroviario recupere la confianza tras el grave accidente de Adamuz. A partir de esa fecha, también se espera un ajuste en los precios de los vuelos hacia Andalucía.
La decisión de Iberia marca el regreso a la estrategia habitual del sector aéreo, dejando atrás las medidas excepcionales que facilitaron la movilidad durante las interrupciones ferroviarias. Para muchos madrileños, el cambio se notará sobre todo en la planificación de viajes exprés y escapadas de fin de semana.
El puente aéreo entre Madrid y Barcelona es uno de los trayectos más transitados de Europa. Su frecuencia y flexibilidad han sido clave para quienes necesitan moverse rápido entre las dos ciudades, tanto por motivos profesionales como personales. La competencia con el tren de alta velocidad ha ido ajustando precios y servicios en los últimos años, y cada modificación en las tarifas impacta directamente en la forma en que la ciudad organiza su movilidad diaria.