De Bruselas a Barcelona, con la aplicación aún pendiente
El próximo martes 13 de octubre, Barcelona acogerá una mesa redonda impulsada por el Sindicat de Periodistes de Catalunya (SPC) y la Federación de Sindicatos de Periodistas (FeSP) para analizar cómo aplicar de manera efectiva el European Media Freedom Act (EMFA) en España y Cataluña.
La cita tendrá lugar a las 18.30 horas en la sede de las instituciones europeas del Passeig de Gràcia y contará, entre otros, con Renate Schroeder, directora de la Federación Europea de Periodistas; Marc Melillas, director general de Mitjans de Comunicació de la Generalitat; Francesc Ràfols, secretario general del SPC, y Josep Carles Rius, presidente del Consell de la Informació de Catalunya.
El Reglamento es aplicable en la Unión Europea desde agosto de 2025, pero organizaciones profesionales como la FeSP advierten de que España todavía no ha completado los cambios necesarios para una aplicación plenamente efectiva, incluida la atribución de competencias y recursos suficientes a la CNMC. La convocatoria de elecciones generales para el 29 de noviembre añade ahora una nueva incógnita al proceso legislativo.
El pluralismo también se juega en los algoritmos
Para los pequeños medios digitales, hablar de libertad de prensa no significa únicamente proteger una redacción frente a presiones políticas. Significa también poder sobrevivir económicamente y llegar a los lectores en un ecosistema donde una parte creciente de la distribución de noticias está intermediada por grandes plataformas.
El propio SPC alertó este verano sobre un informe de Mèdia.cat dedicado a Google Discover, una fuente de tráfico decisiva para numerosos medios pero gobernada por un algoritmo difícil de anticipar. El problema es especialmente delicado para proyectos pequeños: una pérdida súbita de visibilidad que un gran grupo puede absorber puede convertirse, para una redacción independiente, en un problema de supervivencia.
No hace falta atribuir a Google una discriminación deliberada para reconocer la asimetría. Google admite que sus actualizaciones pueden provocar aumentos o descensos de tráfico en Discover, mientras que datos recientes muestran que los pequeños publishers han sufrido caídas de referral proporcionalmente mayores que los grandes.
Lo que el EMFA puede cambiar — y lo que no
El EMFA no obliga a Google News o Discover a conceder una determinada audiencia a un medio. Pero sí intenta corregir otras piezas fundamentales del ecosistema: independencia editorial, transparencia sobre la propiedad de los medios, criterios más transparentes para la publicidad pública, evaluación de concentraciones, sistemas de medición de audiencia y determinadas garantías frente a decisiones de las grandes plataformas.
Para un medio local e independiente como HiHa.cat, esas cuestiones no son abstractas. Una distribución justa de recursos públicos, una medición de audiencia transparente y un mercado con mayor pluralidad pueden determinar si las voces pequeñas compiten por la calidad de su periodismo o simplemente por su capacidad financiera para sobrevivir a cada cambio de algoritmo.
Una conversación que merece salir del sector
La iniciativa del SPC acierta al plantear el derecho a la información como un derecho de la ciudadanía y no únicamente como un asunto corporativo de periodistas y empresas. Esa es probablemente la dimensión más importante del EMFA: una democracia necesita grandes medios independientes, pero también necesita pequeños medios locales, especializados y próximos a comunidades que difícilmente encontrarán su espacio en un ecosistema cada vez más concentrado.
El 13 de octubre, Barcelona tendrá una buena oportunidad para preguntar cómo convertir esa idea en reglas reales.