El corte, previsto del 11 al 23 de agosto, responde a trabajos de renovación de la vía. Las obras buscan mejorar la fiabilidad del servicio y evitar incidencias en una línea muy utilizada tanto dentro de la ciudad como hacia el Vallès.
Para mantener la movilidad, se activará un servicio de autobuses sustitutorios que cubrirá todo el tramo afectado. Estarán coordinados con los horarios de las líneas habituales, aunque los tiempos de trayecto serán más largos.
El impacto se notará especialmente en estaciones con mucho uso diario, donde el cambio de tren a bus puede alterar rutinas. Zonas como Muntaner o el entorno de Sarrià concentrarán parte de estos ajustes.
Aunque agosto suele tener menor demanda, el corte coincide con desplazamientos de verano y actividad en la ciudad, lo que puede generar momentos de saturación en horas concretas.
Para quienes usan FGC a diario, la recomendación es anticipar rutas y prever más tiempo, en un periodo donde la red se adapta para mejorar su funcionamiento a largo plazo.