El suceso se produjo alrededor del mediodía entre Montcada i Reixac y La Llagosta, en el entorno del puente sobre el río Ripoll. La incidencia obligó inicialmente a detener los convoyes en uno de los principales corredores ferroviarios que conectan Barcelona con el Vallès Oriental y Girona.
Durante el corte, Renfe habilitó un servicio alternativo por carretera entre Sant Andreu y Granollers Centre, con paradas intermedias. La afectación complicó los desplazamientos de quienes utilizan diariamente la R2 Nord y la R11 para entrar o salir de Barcelona.
La circulación comenzó a recuperarse posteriormente por una sola vía, permitiendo el paso limitado de algunos trenes mientras continuaban los trabajos en el punto del atropello. Protección Civil activó además la prealerta del plan Ferrocat ante las alteraciones provocadas en la red.
A las 16:56 horas, Rodalies dio por resuelta la incidencia y recuperó la circulación por las dos vías. Los trenes, sin embargo, seguían acumulando demoras medias que podían superar los 25 minutos mientras intentaban regresar progresivamente a sus horarios habituales.
La incidencia vuelve a poner el foco sobre Montcada i Reixac, uno de los puntos ferroviarios más sensibles del área metropolitana. Por este municipio pasan varias líneas de Rodalies y cualquier interrupción puede extender rápidamente sus efectos hacia Barcelona, el Vallès y las conexiones regionales del norte de Catalunya.
Para los viajeros que todavía utilicen estas líneas durante la tarde, el servicio ferroviario ya funciona de nuevo, pero la normalización de los horarios puede necesitar tiempo. Después de varias horas de autobuses alternativos, esperas y cambios de recorrido, la principal recomendación es comprobar la situación del tren antes de acudir a la estación.