Can Ros, nacido en 1908 en el corazón de la Barceloneta, es uno de ellos. Más de un siglo después de abrir como taberna de vinos y comestibles, el restaurante ha sido reconocido por la Generalitat de Catalunya como establecimiento centenario de la ciudad, un homenaje a su trayectoria, su fidelidad a la tradición y su papel en la vida del barrio.
El galardón fue entregado el 21 de octubre en el Palau de la Generalitat por el president Salvador Illa al actual propietario, Albert Enrich, en una ceremonia que celebró la historia viva del comercio y la gastronomía catalana. «Gracias por formar parte de nuestra historia», escribió el equipo en redes sociales, reflejando el vínculo emocional que Can Ros mantiene con su clientela.
Hoy, la casa marinera combina la herencia familiar con una mirada contemporánea. Bajo la dirección de Marta Cid y Albert Enrich, y con el talento del chef Jordi Kevin Ballester y Guillem Faura en sala, el restaurante ofrece una cocina de producto fresco y de proximidad, donde el arroz sigue siendo el protagonista indiscutible.