El tráfico en superficie quedará prácticamente paralizado en varios puntos de la ciudad mientras avance la comitiva blaugrana. El recorrido arrancará en el Camp Nou y atravesará algunas de las arterias más transitadas de Barcelona hasta llegar a Plaza Catalunya. El regreso se realizará por paseo de Gràcia y calles como Provença, Casanova y Londres, donde también habrá cortes totales temporales.
La afectación al transporte público será masiva. Más de treinta líneas de bus de TMB modificarán su recorrido, incluidas líneas clave como D20, H8, H10, H12, H16, V13 o X1, además de varias rutas que conectan el centro con distintos barrios. También se verán afectadas las rutas turística azul y roja del Barcelona Bus Turístic.
Aunque todavía no se ha anunciado ninguna medida especial en el metro, la previsión es que estaciones de la L3 y especialmente la L5 funcionen al límite de capacidad durante gran parte de la tarde y la noche. En celebraciones anteriores, zonas como Diagonal, Sants Estació o Catalunya registraron momentos de saturación y accesos controlados.
El Ayuntamiento recomienda directamente evitar el coche privado y priorizar desplazamientos a pie o en transporte público. También aconseja consultar en tiempo real el estado de buses y metro antes de salir, especialmente para quienes necesiten cruzar el centro o desplazarse entre barrios durante las horas de máxima afluencia.
Las rúas del Barça se han convertido ya en uno de los eventos que más transforman Barcelona durante unas horas. No solo cambian la movilidad: modifican el ritmo de la ciudad, llenan calles y plazas de aficionados y convierten el centro en un enorme espacio de celebración colectiva. Para muchos vecinos, la tarde implicará paciencia y cambios de rutina; para otros, será una de esas noches donde el fútbol vuelve a adueñarse completamente de Barcelona.