Fotos vecinales enfrentan calles y plazas del pasado con su aspecto actual
Una calle corriente también puede desaparecer de la memoria de una ciudad. En el Pati Llimona, fotografías antiguas aportadas por vecinos se enfrentan a imágenes actuales de los mismos lugares para mostrar cómo la presión urbanística ha cambiado Barcelona.
La exposición Paisajes perdidos puede visitarse hasta el 31 de octubre. La impulsan la Federación de Asociaciones Vecinales de Barcelona (Favb) y las comisarias Dolors Canudas y Mariano Serrano, dentro de la programación de la Capital Mundial de la Arquitectura, que Barcelona ha encabezado este 2026.
La memoria también está en las calles de cada día
El recorrido no se limita a monumentos ni a edificios excepcionales. Reúne calles, plazas, masías y espacios verdes, además de construcciones sencillas que quizá no ocupen un lugar destacado en los libros de historia, pero sí en los recuerdos de quienes viven en cada barrio.
La muestra pone el foco también en los barrios periféricos: allí, señala la propuesta, la destrucción silenciosa de este patrimonio popular es más frecuente cuanto más lejos queda el centro. El contraste entre las imágenes busca recuperar esos paisajes cotidianos y el vínculo de los vecinos con los lugares de toda la vida.
Nueve paseos por barrios en transformación
La programación sale también de la sala. Durante octubre habrá nueve paseos guiados por expertos para redescubrir zonas en transformación como La Clota, Vallvidrera, les Trinitats, el Poblenou, Glòries, l’Esquerra de l’Eixample, La Taxonera y Can Peguera.
La agenda cultural de la ciudad también incluye propuestas musicales en distintos barrios, como recoge esta crónica de conciertos.
Debates los miércoles en el Pati Llimona
Durante todo el mes se celebrarán cuatro debates, los miércoles a las 18 h en el Pati Llimona. La exposición y las actividades permiten acercarse a los cambios urbanos desde las fotografías y recorrer sobre el terreno algunos de los lugares afectados.