Barcelona da un paso gigante hacia la movilidad sostenible: desde este lunes, los primeros autobuses turísticos de dos pisos 100% eléctricos circulan por las rutas emblemáticas de la ciudad. Transports Metropolitans de Barcelona (TMB) ha incorporado tres de los diez vehículos adquiridos a la empresa gallega UNVI (modelo i23, 12 metros), con el resto entrando progresivamente antes del verano.
Inversión total: más de 17 millones de euros para 18 unidades (10 grandes + 5 minibuses). Los nuevos autobuses sustituyen a los diésel más antiguos y destacan por:
- Carga nocturna
- Seguridad avanzada (cámaras 360°, sensores de ángulo muerto, detección de peatones/obstáculos, asistente de velocidad)
- Menos ruido y cero emisiones locales
Con esta renovación, TMB prevé reducir más de 1.200 toneladas de CO₂ y 7 toneladas de NOx al año, mejorando la calidad del aire en pleno centro turístico. El objetivo final: electrificar los 65 autobuses turísticos de la flota en los próximos años. Los minibuses para barrios usarán en parte combustibles sintéticos por limitaciones de autonomía.
Estos autobuses eléctricos no solo modernizan el transporte turístico: reducen ruido y contaminación en el corazón de la ciudad (donde el tráfico de buses turísticos es intenso), mejoran la calidad del aire para residentes y visitantes, y refuerzan la imagen de Barcelona como destino sostenible. Para los barceloneses significa calles más tranquilas y limpias, menos emisiones en barrios turísticos saturados y un paso real hacia una ciudad más saludable y habitable. Para los turistas, una experiencia más cómoda y ecológica al recorrer Gaudí, el Barrio Gótico o la Barceloneta.