En total, quedan por ejecutar 165,3 kilómetros que impiden una conexión continua entre ciudades y barrios, limitando el uso de la bici como alternativa real para desplazamientos cotidianos. Para reactivar el proyecto, el Área Metropolitana de Barcelona destinará 5,3 millones de euros a nuevos tramos que se desarrollarán en los próximos 18 meses. Diez municipios —entre ellos Sant Just Desvern, Badalona o Castelldefels— lideran esta fase, que añadirá 8,3 kilómetros de carriles, de los cuales 4,4 se integrarán directamente en la red Bicivia. El plan cuenta con subvenciones que cubren hasta el 50% del coste de las obras, con un máximo de 200.000 euros por ayuntamiento. Esta fórmula busca desbloquear tramos complejos y acelerar la ejecución en zonas donde la conexión ciclista es más necesaria. La Bicivia se estructura en una red básica, que conecta grandes municipios y áreas de empleo, y una secundaria que enlaza el resto del territorio. Sin embargo, la falta de continuidad en algunos puntos sigue siendo uno de los principales obstáculos para quienes utilizan la bicicleta a diario. Además, 17 municipios recibirán fondos para mejorar itinerarios peatonales hacia paradas de transporte público, reforzando la intermodalidad y facilitando los desplazamientos combinados.
El desarrollo de la Bicivia es clave para transformar la movilidad metropolitana. Completar la red supondría un salto importante hacia un modelo más sostenible, donde la bicicleta pueda competir con el coche en trayectos urbanos e interurbanos.