Durante un fin de semana, la ciudad volverá a cambiar de ritmo. Hoteles llenos, terrazas ocupadas desde primera hora y miles de personas calentando por las calles forman ya parte de una escena habitual cada vez que llega esta carrera. El ambiente se nota especialmente en zonas como Arc de Triomf, el litoral o Poblenou, donde se concentra buena parte del recorrido.
La salida estará situada en el paseo de Picasso y el circuito atravesará algunos de los puntos más reconocibles de Barcelona. Los corredores pasarán por paseo de Colón, Paral·lel, Gran Via, paseo de Sant Joan, Diagonal y varias calles de Sant Martí antes de encarar el tramo final junto al mar. La meta volverá a instalarse en el paseo de Pujades.
La prueba mantendrá también uno de sus elementos más valorados: la animación constante a lo largo del recorrido. Habrá más de 25 puntos con música en directo, DJ y actuaciones repartidas por distintos barrios para acompañar a los participantes durante los 21 kilómetros. Esa mezcla de deporte y ambiente de calle es parte de lo que ha convertido la carrera en un evento tan popular dentro y fuera de España.
Las inscripciones arrancan con varias modalidades. La opción más básica cuesta 50 euros, mientras que las categorías Race Experience y Full Experience incluyen servicios adicionales y ventajas para quienes buscan una experiencia más completa durante todo el fin de semana. También habrá descuentos para participantes inscritos en la Zürich Maratón Barcelona 2027, programada un mes después.
Cuando termina la carrera, la actividad continúa en el Poble Espanyol. La PaRUNda by Brooks repetirá como fiesta oficial postmeta con sesiones de DJ, conciertos y espacios gastronómicos donde corredores y acompañantes suelen alargar la jornada hasta bien entrada la tarde.
Con el paso de los años, la Media Maratón de Barcelona ha dejado de ser solo una competición deportiva. Para muchos corredores internacionales es también una forma distinta de descubrir la ciudad: corriendo entre el centro histórico, los barrios del litoral y algunas de las avenidas más reconocibles de Barcelona, en una mañana que acaba convirtiéndose casi en una celebración colectiva.