Aquí no se observa el espacio desde una pantalla: se recorre. Gracias a la tecnología de movimiento libre, los visitantes caminan por el interior de la ISS, exploran sus módulos y comparten el día a día con los astronautas mientras contemplan el planeta suspendido bajo sus pies. La sensación de ingravidez se combina con imágenes reales captadas durante misiones de la NASA, incluyendo la primera caminata espacial filmada en realidad virtual cinematográfica.
Durante 40 minutos, la ciencia deja de ser un concepto abstracto para convertirse en una experiencia inmersiva. Cada rincón de la estación revela cómo se trabaja, se duerme, se investiga y se vive en un entorno donde las reglas de la gravedad desaparecen.
Instalada en Eclipso Barcelona, esta propuesta acerca al público una perspectiva reservada hasta ahora a unos pocos centenares de astronautas. Un viaje que no necesita cohetes para despertar la misma sensación que produce mirar por primera vez el planeta desde el espacio.