Lejos del bullicio habitual de la jornada, la propuesta invita a recorrer el espacio exterior con calma, dejando que la arquitectura dialogue con la vegetación y el ambiente de primavera. En ese entorno, el gesto de regalar un libro adquiere otra dimensión gracias a la presencia de La Capell, librería especializada en arquitectura y diseño, que instala un puesto pensado para curiosos, profesionales y lectores atentos.
No se trata de una gran celebración multitudinaria, sino de un paréntesis. Un lugar donde Sant Jordi se vive sin prisas, entre páginas y hojas, en un escenario que recuerda que la ciudad también se puede descubrir desde sus rincones más tranquilos.
[[author:zenia-kade]]