Pensado para niños y niñas de 0 a 10 años y sus familias, este refugio invita a descansar, explorar, dibujar, moldear y ver películas juntos.
Aquí no hay recorridos cerrados ni instrucciones rígidas. Cada rincón invita a explorar libremente: dibujar ciudades imposibles en grandes pizarras, construir caminos con piezas de madera, inventar mapas, observar lo que ocurre tras paredes transparentes o perderse entre libros ilustrados. Todo gira alrededor de una misma pregunta: cómo imaginamos los lugares donde vivimos y cómo podrían ser en el futuro.
La programación incluye talleres semanales que convierten elementos cotidianos de la ciudad en juegos de creación. Desde diseñar adoquines hasta construir maquetas de parques o dibujar el movimiento secreto de las aceras, las actividades proponen observar el entorno con otros ojos y transformar lo habitual en algo inesperado.
Además, cada sábado por la tarde, el espacio se transforma en una pequeña sala de cine con una selección de películas de artistas pensadas para sorprender y despertar la curiosidad de grandes y pequeños.