Lejos de los tópicos con los que suele describirse la adolescencia, la muestra reúne miradas propias, a veces íntimas, a veces provocadoras, siempre honestas. Cada fotografía o fragmento filmado es una forma de decir «esto soy», «esto me rodea», «esto me importa». El resultado no es un retrato único, sino un coro de voces que revela la diversidad de maneras de habitar los diecisiete.
El proyecto dialoga con las fotografías que el cineasta y fotógrafo Johan van der Keuken realizó en 1955 a sus amigos cuando tenía esa misma edad. Aquellas imágenes, expuestas por primera vez en Barcelona, encuentran eco en las creaciones actuales.
Durante dos años, estudiantes de Cataluña, Lituania y Rumanía han trabajado en talleres impulsados por la A Bao A Qu junto a fotógrafos, cineastas y artistas. En paralelo, la Filmoteca de Catalunya dedica un ciclo a Van der Keuken, ampliando el diálogo entre generaciones y miradas.