La historia sitúa al público en 1926. Gaudí, ya mayor y consciente de que el tiempo se agota, reúne a nuevos ayudantes en su estudio. Allí comparte su manera de entender la arquitectura: una mezcla de intuición, observación de la naturaleza y experimentación constante. A medida que avanza la experiencia, los participantes exploran su proceso creativo, sus maquetas, sus símbolos y la visión espiritual que impregnaba su trabajo.
El recorrido permite comprender la dimensión humana del arquitecto y el sentido profundo de su proyecto más ambicioso, la Sagrada Família, la obra a la que dedicó los últimos años de su vida.
Pensada para público general, familias y grupos, la experiencia combina divulgación y entretenimiento en una propuesta que acerca el legado de Gaudí desde una perspectiva contemporánea. Recomendada a partir de 10 años, invita a mirar su arquitectura no solo como patrimonio, sino como un sueño creativo que todavía sigue creciendo.