Los recortables —láminas de papel o cartulina que se recortan, pliegan y ensamblan— tienen una larga tradición ligada al juego y a la creatividad manual. Herederos de los antiguos recortables de soldados o muñecas y de los teatros de papel, estos modelos permiten convertir grandes monumentos en delicadas estructuras tridimensionales construidas a mano.
El recorrido de la muestra se organiza en cuatro bloques temáticos: edificios singulares de Barcelona, de Cataluña, del resto del mundo y una selección especial dedicada al 40.º aniversario de la Associació Catalana d’Amics del Retallable. Entre las piezas destacan versiones en miniatura de iconos como el Parlamento de Budapest, el Park Güell, la Sagrada Família, el Duomo de Florencia o el Monasterio de Sant Pere de Rodes.
Durante la exposición, además, los visitantes podrán llevarse gratuitamente el recortable del edificio L’Illa para montarlo en casa, prolongando así la experiencia más allá de la muestra. Una invitación a descubrir cómo la arquitectura también puede construirse con tijeras, pliegues y paciencia.