Una de las novedades es El Último Baile, un espectáculo en la Plaça dels Somnis donde una invasión zombi termina convertida en número musical con un guiño al Rey del Pop. El terror continúa en Hotel 666, un recorrido por habitaciones y pasillos habitados por personajes del cine de miedo, y en su extensión, Espai 666, que desde el 10 de octubre incorpora un nuevo huésped inspirado en una conocida saga cinematográfica.
La realidad virtual también entra en juego con Traumatika en Beyond, una experiencia inmersiva poblada de zombis.
Todo el parque completa la transformación con decoración especial, personajes itinerantes y las mascotas Ti, Bi, Da y Bo vestidas para Halloween. Una temporada en la que el Tibidabo conserva sus atracciones, pero cambia por completo de habitantes.