El IrídiaFest celebra su cuarta edición el sábado 14 de marzo en la Sala Paral·lel 62 de Barcelona, consolidándose como un festival donde la música y los derechos humanos comparten el mismo escenario. Nacido como respuesta a la cultura del odio, el proyecto apuesta por la cultura como espacio de encuentro, herramienta de transformación social y motor de comunidad.
Este año, la mirada se dirige a ambas orillas del Mediterráneo, con una programación que conecta tradición y futuro a través de propuestas que dialogan entre la memoria popular y la electrónica contemporánea. Desde el País Valencià, Faixa reinterpreta el cant de batre y las marchas moras desde el dubstep, el jungle y el UK bass, construyendo un puente entre raíz y vanguardia. Desde Marruecos, Aïta Mon Amour revisita el legado de la Aïta y las Cheikhats con una lectura feminista y electrónica, donde la voz se convierte en gesto político.
La barcelonesa Hajar aportará un recorrido mestizo que cruza raï, funk, house y música brasileña, mientras que Baiuca cerrará la noche con un DJ set que enlaza folklore y electrónica desde una mirada contemporánea.
El festival se completa con una jornada de pensamiento el viernes 13 de marzo en el CCCB, organizada junto a Artists at Risk, centrada en el papel de la cultura frente a la persecución, el exilio y la violencia. Una edición que entiende la música como celebración, pero también como forma de resistencia compartida.