Sobre el escenario, el cantante despliega un repertorio marcado por ritmos contagiosos y estribillos que ya forman parte de la nueva banda sonora latina. Temas como “La Morocha”, “Hola Perdida” o “Que Me Falte Todo” se transforman en un punto de encuentro entre la emoción y la fiesta, donde la cercanía con el público se vuelve parte esencial del espectáculo.
El concierto promete una experiencia intensa, con una puesta en escena que acompaña la energía de cada canción y convierte cada momento en un impulso colectivo. Barcelona recibirá así a un artista que vive uno de los momentos más fuertes de su carrera y que llega dispuesto a demostrar por qué su nombre se ha vuelto imprescindible en la escena actual.