Tras haber llenado el Sant Jordi Club en 2025, la artista pamplonesa se enfrenta ahora a su mayor escenario en Barcelona, en un momento de plena madurez creativa. La gira, que durante 2026 pasará por ciudades como Pamplona, Bilbao, Sevilla, A Coruña o Valencia, desemboca en este último concierto como si fuera un punto y aparte más que un simple final.
El Palau funcionará como un espacio de balance: canciones íntimas, arreglos cuidados y una puesta en escena pensada para escuchar, no solo para mirar. Llega además después de un año en el que Amaia amplió su universo con su debut actoral en La Mesías y dejó entrever nuevas inquietudes musicales. Temas como Aralar, con resonancias de tradición y raíz, sugieren que el cierre de esta gira es también la puerta de entrada a una nueva forma de estar en la música.