Tus padres ya venden la casa que ibas a heredar: vender el piso y seguir viviendo en él crece un 86%
Hay un negocio inmobiliario que consiste, literalmente, en comprar la herencia de otra familia por adelantado. Y acaba de pasar de curiosidad notarial a tendencia: ha crecido un 86% en un año.

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Se llama venta de la nuda propiedad, y los datos del Colegio de Registradores recogidos por El Español dibujan el salto: cerca de 3.800 operaciones en 2026, un mercado que pasa de unos 410 millones de euros en 2025 a más de 900 este año, y un precio medio de 249.000 euros por vivienda.
Cómo funciona la operación
El mecanismo es viejo como el Código Civil, aunque casi nadie lo había usado hasta ahora:
- El propietario mayor vende la "nuda propiedad", es decir, la titularidad del piso sin el derecho a usarlo.
- Se reserva el usufructo vitalicio: sigue viviendo en su casa, con todas las de la ley, hasta el fallecimiento.
- El comprador paga entre el 50 y el 70 % del valor de mercado, según la edad del vendedor, y solo dispone del piso cuando el usufructo se extingue.
El dinero llega hoy; las llaves, cuando toque. Por eso el descuento: el comprador está pagando, en el fondo, una espera de duración desconocida.
Traducción: es la herencia vendida por adelantado. El piso que los hijos daban por hecho que recibirían algún día ya tiene otro dueño sobre el papel, aunque los padres sigan durmiendo en él.
Por qué se dispara justo ahora
El motivo que dan los vendedores es doble. El primero, estirar la pensión: la operación la protagonizan mayores de 65 que convierten su único patrimonio en liquidez sin renunciar a su casa. El segundo, el calendario: con la vivienda un 50 % más cara que hace cinco años, muchos prefieren vender en el pico antes que dejar la revalorización en manos del azar. Las operaciones se concentran donde más han subido los precios: Madrid, Barcelona, la costa de Valencia y Málaga, y Sevilla.

Un matiz que casi ningún titular cuenta: una parte de estas ventas se firma dentro de la propia familia, de padres a hijos, como fórmula para transmitir la vivienda en vida con menos coste. No todo es un fondo comprando herencias ajenas.
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La otra mitad de la historia está en cómo ven las pensiones los que hoy cotizan. La misma semana, un hilo de r/askspain preguntaba si alguien de menos de 40 cree que llegará a jubilarse. El tono de las respuestas:
«Las pensiones se actualizan con la inflación, pero los sueldos no. ¡Qué divertido todo!», resumía el comentario más votado del hilo.
Padres que monetizan la casa porque la pensión no estira, e hijos que descuentan que no tendrán pensión: las dos puntas de la misma cuerda, y en medio, el piso familiar.
Ojo a la fiscalidad antes de firmar: el vendedor mayor de 65 años está exento de tributar en el IRPF por la ganancia de su vivienda habitual, pero la plusvalía municipal sí se paga, y el cálculo conviene pedirlo en el ayuntamiento antes, no después.
Queda el aviso que ningún folleto subraya: la operación es irreversible. No hay botón de deshacer si cambian las circunstancias, ni manera de recomprar lo vendido a mitad de precio. Para quien lo esté considerando, una tasación independiente y un repaso notarial del contrato valen más que cualquier porcentaje de descuento bien publicitado.
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