Los meteorólogos cambian la previsión desde el viernes: se acaba el veranillo de golpe y vienen tormentas de 100 litros
España lleva días instalada en un octubre de mentira: 34-35 grados esta semana en observatorios de Córdoba y Sevilla, terrazas llenas y la chaqueta sin estrenar. Ese veranillo tiene fecha de caducidad, y es el viernes.

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A partir de ahí, el escenario cambia de arriba abajo. Según explica el meteorólogo Samuel Biener en Meteored, el anticiclón que nos protege se marchará hacia las islas británicas y por el hueco entrará aire frío en altura que acabará aislándose en una dana junto a la Península. Traducido al balcón: viento de levante húmedo, Mediterráneo todavía caliente y todos los ingredientes de las tormentas serias de otoño.
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El calendario, día a día
- Viernes: arranca el vuelco. El chorro polar se ondula, el anticiclón se retira y la inestabilidad empieza a crecer por el este.
- Sábado: chubascos desde primera hora en amplias zonas de la Península y Baleares. A mediodía, aguaceros tormentosos en el sur de la Comunidad Valenciana y Girona; por la tarde-noche, lluvias intensas con tormenta, granizo y rachas fuertes en Barcelona, Girona, Baleares, Murcia y el este de Andalucía.
- Domingo: la primera mitad del día concentra lo más serio en el litoral de la Comunidad Valenciana, las tres provincias costeras catalanas, Baleares, Murcia y Andalucía. Después, chubascos más repartidos por el este y el sur.
- Las temperaturas bajan de forma generalizada. La chaqueta, por fin, sale del armario.
En el Cantábrico el flujo del norte dejará lluvias flojas, y en Canarias algún chaparrón en el norte de las islas. El protagonismo, claramente, es mediterráneo.
"No es descabellado pensar en posibles acumulados locales de más de 100 l/m²", apunta Biener sobre la Comunidad Valenciana, Cataluña y Baleares.
Por qué la previsión puede seguir bailando
Aquí va la honestidad que el titular no permite: esta dana es de las difíciles. Se forma por una vaguada que se mueve "marcha atrás" — de noreste a suroeste —, un tipo de circulación que los modelos meteorológicos modelan mal, y podrían aparecer vórtices secundarios que recoloquen las lluvias de una comarca a otra. La previsión está cambiando cada día y seguirá haciéndolo.
Traducción: lo seguro es el cambio de tiempo y que lo más fuerte apunta al Mediterráneo; lo que puede bailar hasta el último momento es el reparto exacto. Por eso lo sensato no es memorizar este mapa, sino mirar los avisos de la AEMET el jueves y el viernes, que es cuando la foto estará nítida.
El recordatorio que en el Levante no sobra
Cien litros en pocas horas no son un día de lluvia, son un episodio. Si los avisos suben de nivel en tu zona, las reglas de siempre valen oro: no aparcar ni cruzar ramblas y barrancos, no bajar al garaje con la tormenta encima y hacer caso a Protección Civil y a las alertas del 112, incluida la que suena sola en el móvil.

Para el resto del país, el plan del fin de semana se resume fácil: el sábado de terraza se ha terminado, y el paraguas vuelve a la entradilla después de un mes de vacaciones. El otoño, que venía con retraso, llega de golpe y con el depósito lleno.
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