¿El WiFi va lento y se corta sin motivo? Puede que alguien esté enganchado: así puedes saberlo
Hay un momento en que la serie se queda pensando, la videollamada se congela y tú culpas a la operadora. A veces la operadora no tiene nada que ver: el ancho de banda se lo está comiendo alguien que no vive en tu casa.

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Comprobarlo lleva menos de cinco minutos y no hace falta saber de informática. Solo hace falta saber dónde mirar.

El método fiable: entrar en el router
La lista de verdad está dentro del propio aparato, y se llega a ella desde el navegador de cualquier móvil u ordenador conectado a la red.
- Escribe en el navegador la dirección IP del router. Las habituales son 192.168.1.1, 192.168.0.1 o 10.0.0.1.
- Inicia sesión con el usuario y la contraseña. Si nunca los has cambiado, suelen ser "admin" y "admin", o vienen impresos en la pegatina de la parte de abajo del router.
- Busca el apartado "Dispositivos conectados", "Clientes DHCP" o similar, según el fabricante.
- Revisa la lista: verás la dirección MAC, la IP y, a veces, el nombre de cada aparato.
Ojo antes de alarmarte: en una casa española media hay ya quince o veinte aparatos conectados entre móviles, tele, altavoces, aspirador y bombillas. Muchos nombres raros de esa lista son tuyos.
Si tienes un sistema mesh o un router moderno, la aplicación oficial — Google WiFi, TP-Link Deco o la de tu operadora — enseña lo mismo con una interfaz mucho más amable.
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Si prefieres una aplicación
Desde un ordenador con Windows hay programas gratuitos que escanean la red y devuelven el listado completo en un minuto: Wireless Network Watcher, que muestra IP, MAC y nombre de cada dispositivo, y Acrylic WiFi, algo más avanzado. Se instalan, se ejecutan, se lanza el escaneo y listo.
Cómo echar al intruso
- Cambia la contraseña del WiFi. Es lo único que expulsa a todo el mundo de golpe. Después toca reconectar tus aparatos uno a uno, incluida la tele.
- Usa cifrado WPA3, o WPA2 si el router es antiguo. El WEP de hace quince años se rompe en minutos.
- Desactiva el WPS, ese botón de emparejamiento rápido que es la puerta trasera más conocida.
- Cambia también la contraseña de administración del router, no solo la del WiFi. Son dos cosas distintas y casi nadie toca la segunda.
Traducción: cambiar la contraseña es el botón rojo. Expulsa al intruso y a tu propia familia a la vez, así que hazlo un sábado por la mañana y no diez minutos antes de una videollamada.
Para identificar al inquilino no invitado, el truco es mirar la lista de madrugada, cuando en casa está todo apagado: lo que siga conectado a las cuatro de la mañana no es tuyo. Y apunta su dirección MAC antes de cambiar nada, porque después ya no vuelve a aparecer.
El Instituto Nacional de Ciberseguridad lleva años repitiendo lo mismo: la contraseña que viene de fábrica en la pegatina es la primera que prueba cualquiera.
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