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¿Crees que con 10 pisos se vive como un millonario? Una viuda con 10 ha ido a Madrid una vez en su vida

Diez pisos en propiedad y un solo viaje a Madrid en toda la vida. La ecuación no cuadra con la imagen del casero que vive de las rentas, y de eso fue precisamente la intervención televisiva que lleva dos días circulando.

Diez propiedades, cuatro préstamos y ningún viaje.
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María, viuda, respondió en 'En boca de todos', en Cuatro, cuando el presentador Nacho Abad le preguntó si se consideraba una "carroñera", como se califica a veces a los tenedores de varias viviendas.

Su versión

"Tengo 10 propiedades, soy una desgraciada trabajadora, que lo único que he hecho en toda mi vida ha sido trabajar, trabajar y trabajar", contestó, visiblemente alterada.

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Al detallar su situación, el retrato se complica: es viuda, dice que la pensión no le llega y que por eso sigue trabajando; tres de las propiedades las ha repartido entre sus hijos y las siete restantes están compartidas con familiares, procedentes de herencias; arrastra cuatro préstamos pendientes sobre las viviendas; y cuida a diario de una nieta con autismo mientras sus hijos trabajan.

"No he salido, no he ido a Madrid nada más que una vez, no conozco nada, no he ido a restaurantes, si voy al supermercado y hay descuentos los cojo", enumeró ante la cámara.

El presentador le afeó las formas cuando se refirió en términos despectivos a quienes acampan en Sol reclamando medidas de vivienda. Ella insistió en su argumento: quien tiene diez, once o doce casas, sostiene, o las ha heredado o ha invertido sus ahorros en vez de gastarlos en viajar.

Una vida de trabajo y, en ella, un solo viaje a Madrid.

Por qué sale ahora este debate

La entrevista llega en plena tramitación de los dos decretos de vivienda del Gobierno, que se votan este viernes en el Congreso. Lo que está en juego, en corto:

  • Primer decreto: amplía hasta 2030 la protección frente a desahucios de personas vulnerables, limita ciertas compras especulativas de fondos y permite a los inquilinos pedir hasta dos años más de contrato si vence antes de diciembre de 2028. Incorpora bonificaciones en el IRPF que pueden llegar al 100 % para propietarios que bajen o moderen el alquiler.
  • Segundo decreto: tras el periodo inicial, el contrato podría prorrogarse automáticamente cinco años — siete si el arrendador es una empresa —, salvo causa justificada. Terminarlo sin motivo legal podría costar una indemnización de hasta doce mensualidades.

Ojo a la letra pequeña para el pequeño propietario: el paquete da ventajas fiscales con una mano y alarga el compromiso con la otra. Si tienes un piso alquilado, ahí está el cálculo que toca hacer antes de firmar el próximo contrato.

Y para el inquilino, el otro lado del mismo cálculo: más estabilidad sobre el papel, pero también el riesgo de que haya menos oferta si los propietarios pequeños deciden que el compromiso es demasiado largo. Las dos cosas se defienden con datos y las dos se repiten en los platós.

Ambos decretos siguen pendientes de convalidación parlamentaria. Hasta que se vote, nada de lo anterior es definitivo.

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