n la distinguida Barrio de Salamanca, donde la elegancia forma parte del paisaje cotidiano, el Teatro Serrano irrumpe como un nuevo refugio para los amantes de la escena. Situado en el número 104 de la calle Serrano, ocupa un edificio neobarroco de mediados del siglo XX que ha sido cuidadosamente renovado para devolverle su brillo y adaptarlo a las exigencias del teatro contemporáneo.
En una avenida célebre por su sofisticación, este espacio aporta algo distinto: la pausa, la emoción compartida y esa atmósfera única que solo nace cuando se apagan las luces y el telón está a punto de alzarse.