Situado en el corazón de la ciudad, en la calle Alcalá, se alza un edificio símbolo de elegancia y patrimonio cultural. La historia del club comienza en 1836, cuando un grupo de jóvenes, cansados de la bulliciosa vida política, decidió crear un lugar acogedor para reunirse y socializar. En 1910 se inauguró el edificio actual, que hoy se considera un monumento arquitectónico y atrae no solo a los miembros del club, sino también a visitantes de la ciudad.
Los interiores impresionan por su lujo y estilo: un majestuoso salón de baile con techos altos y decoración detallada, la escalera modernista que se convierte en pieza central del edificio, vidrieras que llenan los espacios de luz y color, y delicados detalles hechos a mano en muebles y molduras. Todo esto crea una atmósfera única donde el pasado histórico se encuentra armoniosamente con el presente.