El edificio, diseñado por Pedro Muguruza Otaño, nació como sede social y administrativa de la Asociación de la Prensa de Madrid, combinando cine de gran tamaño, café-concierto (hoy discoteca), oficinas, estudios, cooperativas y viviendas en alquiler. Su construcción se prolongó entre 1924 y 1928, y fue inaugurado en abril de 1930.
El acceso al cine, inicialmente mediante ascensor, generaba largas colas, resueltas en 1942 con un patio a nivel de calle proyectado por Enrique López-Izquierdo. La construcción ocupa un solar triangular, optimizando el espacio y dejando un pequeño patio interior, con tres volúmenes claros: el cine en la esquina trasera, el bloque de oficinas y viviendas en la Gran Vía, y la torre sobre la plaza de Callao.
El interior se organiza con un sistema de escaleras que conecta todos los espacios. Fue el primer edificio de la Gran Vía con fachada de ladrillo visto, y su torre destaca por un gran arco semicircular que enmarca un conjunto de vanos. En 1991 se adaptó para albergar un cine multi-salas.