La exposición puede visitarse gratis hasta el 31 de julio. Para quienes buscan un plan cultural distinto en Madrid, la propuesta ofrece algo más que una sala con obras: aprovecha la arquitectura fría y subterránea de la nave para crear una experiencia casi ritual.
Greta Alfaro ha diseñado el recorrido como una especie de ceremonia. El visitante avanza por la nave central hasta una cabecera que concentra la atención, mientras los laterales funcionan como pequeñas paradas donde vídeos, esculturas, collages fotográficos y objetos históricos amplían el relato.
Entre las piezas destaca un torso anatómico del siglo XVIII, que dialoga con obras creadas específicamente para este espacio. El resultado es una exposición que no busca una lectura rápida, sino una atmósfera de tensión, silencio y extrañeza.
Ofertorio forma parte de la programación de PHotoESPAÑA, que este año reúne cerca de cien exposiciones repartidas por Madrid. La presencia de la muestra en Matadero encaja con una edición que mira a nuevos lenguajes visuales y a formas menos convencionales de entender la imagen.
El horario permite visitarla de martes a jueves de 17:00 a 21:00, y de viernes a domingos y festivos de 12:00 a 21:00, siempre hasta completar aforo. La entrada libre la convierte en una opción accesible para acercarse al festival sin necesidad de comprar entrada ni reservar un gran bloque de tiempo.
Matadero lleva años usando sus espacios industriales como parte activa de las exposiciones. En el caso de la Nave 0, la memoria del antiguo uso frigorífico no funciona como simple decorado: condiciona la temperatura emocional del recorrido y refuerza la sensación de estar entrando en un lugar apartado de la ciudad.
Ofertorio aporta una parada cultural distinta dentro de la agenda de verano. No es una exposición pensada para pasar de largo, sino para bajar el ritmo, mirar con atención y dejar que un espacio normalmente invisible se convierta en parte de la obra.