Desde el 28 de marzo hasta el 6 de septiembre, el Recinto Ferial de la Casa de Campo acoge esta muestra que ya ha pasado por ciudades como Nueva York, Londres o París, reuniendo a millones de visitantes.
El recorrido incluye 14 instalaciones de gran formato en el Espacio Puerta del Ángel, donde el público no solo observa, sino que participa activamente. Las obras se pueden tocar, mover y recorrer, en una propuesta que combina arte contemporáneo con una dimensión lúdica poco habitual en exposiciones convencionales.
Artistas como Philippe Parreno, Martin Creed o Rafael Lozano-Hemmer firman algunas de las piezas, que integran materiales inflables con luz, sonido y tecnología interactiva. Sensores de movimiento y efectos visuales refuerzan la sensación de inmersión en cada sala.
Las entradas parten desde 26 euros y la propuesta está pensada para todo tipo de públicos, desde quienes buscan planes diferentes hasta familias o grupos de amigos que quieren experimentar el arte de forma directa.
La llegada de este proyecto refuerza una tendencia clara en la ciudad: el auge de experiencias culturales participativas que transforman la relación entre el espectador y la obra. Madrid amplía así su oferta con formatos que combinan creatividad, tecnología y entretenimiento en un mismo espacio.