Confirma tu correo electrónico para activar tu cuenta.

Voluntarios y veterinarios se vuelcan con los animales de la Sierra Oeste

El santuario Salvando Peludos, situado en Villamanta, se ha convertido en uno de los principales refugios para los animales afectados por los incendios de la Sierra Oeste de Madrid. Durante los días más críticos ha acogido a unas 80 criaturas y ha prestado ayuda a familias evacuadas que no podían dejar atrás a sus mascotas.

Un voluntario en el santuario de animales Salvando Peludos, en Villamanta

Por · Madrid ·

Caballos, ovejas, perros, gatos, aves, cerdos y animales exóticos han llegado a sus instalaciones, una finca de cinco hectáreas preparada para atender especies muy diferentes. Algunos fueron rescatados directamente de urbanizaciones y montes amenazados por las llamas, mientras que otros procedían de refugios y residencias caninas que tuvieron que ser desalojados.

El equipo, coordinado por Fernando Sánchez, presidente del santuario, también ha repartido pienso, agua, jaulas y otros materiales en los pabellones habilitados para los vecinos evacuados. La ayuda ha permitido que muchas familias pudieran permanecer junto a sus animales sin renunciar a la atención básica que necesitaban.

En el polideportivo de Villamanta, los voluntarios han atendido a personas que salieron de sus casas con lo imprescindible. Muchas priorizaron rescatar a sus perros y gatos antes que recuperar objetos personales, mientras otras necesitaron apoyo para localizar o alimentar a los animales que habían quedado en fincas cercanas.

Salvando Peludos ofrece además atención veterinaria gratuita para los ejemplares afectados por el humo, el estrés o las heridas sufridas durante la evacuación. Las donaciones de particulares y empresas han ayudado a cubrir gastos urgentes y a garantizar alimento tanto para los animales domésticos como para algunos ejemplares silvestres.

El santuario nació en 2013 y, desde 2016, funciona como hogar para animales que difícilmente encontrarían salida a través de los canales tradicionales de adopción. Entre sus habitantes hay vacas, burros y otras especies rescatadas después de ser descartadas por edad, enfermedad o falta de utilidad económica.

La organización cuenta con 32 profesionales y el apoyo de cerca de 200 voluntarios. Su trabajo combina la atención veterinaria, el cuidado diario y el acompañamiento a las personas responsables de los animales, especialmente en situaciones de emergencia como la vivida estos días.

La experiencia ha vuelto a poner sobre la mesa la falta de protocolos específicos para evacuar animales durante catástrofes. Mientras esa regulación llega, la respuesta de refugios, voluntarios y vecinos ha permitido que decenas de familias encontraran un lugar seguro sin verse obligadas a separarse de sus mascotas.

Si has encontrado una errata o un error, selecciona el fragmento de texto que lo contiene y presiona Ctrl+


Recomendaciones