Las Rozas sumará esta primavera un nuevo espacio verde pensado para las familias y, sobre todo, para quienes viven el día a día en torno al colegio Los Olivos. El Ayuntamiento ha dado luz verde a la creación de ‘El parque de Isa’, un homenaje a Isa Guerrero, alumna del centro fallecida el pasado agosto a causa de un cáncer. La decisión, tomada por unanimidad en el Pleno municipal, responde a una propuesta nacida en el propio colegio y apoyada por la comunidad educativa y los vecinos.
El parque se ubicará en Camino de Perales, justo frente al colegio, y contará con una zona de juegos, un arenero para los más pequeños y una cancha multideportiva de césped artificial. El proyecto, con un presupuesto de algo más de 129.000 euros, prevé iniciar las obras a principios de marzo y abrir el espacio antes del verano. El recinto estará separado del aparcamiento por un vallado infantil para garantizar la seguridad de los niños.
Durante la sesión plenaria, el padre de Isa y representantes de la asociación Cris Contra el Cáncer estuvieron presentes, acompañando a los concejales en un momento cargado de emoción. Desde el equipo de Gobierno se subrayó que la historia de Isa ha servido para visibilizar la realidad del cáncer infantil y la importancia de impulsar la investigación en este ámbito. La iniciativa, además, coincide con la reciente celebración del Día Internacional contra el Cáncer Infantil, reforzando el sentido colectivo del homenaje.
El nuevo parque no solo recordará a Isa, sino que aspira a convertirse en un punto de encuentro para familias, alumnado y vecinos del entorno. Madrid ya empieza a moverse en esa dirección: espacios urbanos que nacen de la implicación de la comunidad y que buscan mejorar la vida cotidiana de quienes los disfrutan.
El entorno del CEIP Los Olivos, en Las Rozas, ha ido transformándose en los últimos años para adaptarse al crecimiento del barrio y a las necesidades de las familias jóvenes. La zona, bien comunicada y con servicios cercanos, se ha consolidado como uno de los núcleos más activos del municipio. Iniciativas como la del parque de Isa refuerzan ese carácter participativo y muestran cómo los cambios urbanos pueden surgir desde la propia comunidad.